Inauguración Sueños Lucidos - Marcelo Suaznabar (Bolivia)

Start Date: September 10, 2019

End Date: October 3, 2019

Sueños Lucidos es un cuerpo de trabajo que busca atraer el inconsciente a la conciencia a través de imágenes surrealistas. En los sueños lúcidos, el soñador es consciente de estar en un estado de sueño y, sin embargo, puede afectar el sueño para controlar los personajes, los antecedentes y la historia. La interpretación de la imagen del sueño ofrece acceso a ideas inusuales y al subconsciente. Los espectadores son invitados a participar en estas metáforas visuales que habitan su espacio como si existieran pero que no están limitadas por las reglas de la realidad objetiva. A pesar de nuestro reconocimiento de la realidad tangible, esta sigue siendo profundamente misteriosa y estas pinturas evocan preguntas mientras desafían la lógica, y al mismo tiempo mantienen un humor suave.

Los sujetos en la obra son extraños, criaturas híbridas, órganos y muebles que parecen habitar nuestro mundo. A primera vista, el espectador acepta lo paradójico en su valor nominal, pero gradualmente se ve arrastrado hacia la naturaleza absurda y surrealista de esta realidad. La ambigüedad y la contradicción son anomalías que se convierten en formas aceptables de entender estas pinturas.

La capa base está texturizada como un yeso en bruto en una pared. Esto afirma el atributo de planitud sobre el cual la ilusión se "materializa", estableciendo así el escenario para la tensión visual. Muchas obras sugieren paisajes desolados del desierto, mientras que otras se ubican en salas claustrofóbicas. A veces las ventanas abren portales al exterior. Las sombras oscurecen la delimitación exacta del espacio, por lo que las criaturas existen en un inframundo donde un cubo hecho por el hombre con extensiones orgánicas, tipo ameba, puede flotar sin gravedad y un pez puede nadar en el aire, atado a una pelota. Las piedras sombrías en el "suelo" contrastan con enormes bestias que caminan sobre piernas alargadas que se elevan sobre nosotros, incluso en las pinturas más pequeñas. Un pequeño humano se posa sobre una silla alta de rayas rojas y blancas con largas sombras como condominios en un paisaje lunar.

A menudo, el color más fuerte emana del fondo, como un "cielo" rojo sangre o un amarillo atardecer. Animales híbridos de dibujos animados con máscaras humanas, adornados con aletas de cabeza, observan al espectador con sorpresa melancólica, sospecha o preocupación. Los híbridos ensimismados que parecen juguetes de niños con manos delicadas manejan coches imposibles con cuidado o se dirigen alegremente a sí mismos como la "bicicleta". Zarcillos se extienden desde el cuerpo de lunares, probando el "aire". Una cabeza en una carretilla emite humo de los agujeros. Los cuerpos y las formas se ejecutan en un estilo ingenuo, por lo que los detalles realistas no prevalecen. En vez de eso, hay patrones corporales retorcidos que definen la forma, pero los patrones también pueden "vivir" en la forma como una piel translúcida autónoma, orgánica y mágica.

Los animales no siempre son benignos y pueden consumirse o dominarse entre sí sexualmente. Una mujer-gato peluda y desnuda monta a la bestia-perro con cuatro ojos y una mujer con cabeza de pez sostiene la lengua del mentiroso en el baño. Las formas negras son muy oscuras y no están moduladas, como los agujeros negros donde se traga la vida. Los animales pueden tener garras u ocho patas de caballo y una cola de león o seis ojos humanos funestos en un gato negro. Sillas rojas y blancas se sientan incómodamente sobre sus espaldas, flotando y sin flotar. Hay una cualidad inquietante en estas obras. La experiencia es como mirar a la mente del universo, ver una realidad cuántica que desafía la realidad clásica. Nos damos cuenta de que vivimos en una zona liminal donde la realidad es realmente "inventada" por el espectador.

Ashley Johnson
Toronto/July/2019